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La Realidad que nos Interpela
Observatorio - Político
Martes 15 de junio de 2010

La Realidad que nos Interpela

Una de las grandes instituciones del Concilio Vaticano II fue la de señalar el deber que tiene la Iglesia de escrutar en forma permanente y a fondo los signos de la época e interpretarlos a la luz del Evangelio. Es necesario, por tanto, “conocer y comprender el mundo en que vivimos, sus esperanzas, sus aspiraciones y el sesgo dramático que con frecuencia le caracteriza” (n. 4).


La Conferencia Episcopal de Colombia, consciente de este deber, dedicó la Asamblea Nº 86 al análisis de la realidad colombiana en el campo político, económico, cultural y religioso.

Objetivo último de este trabajo fue señalar, en cada una de las áreas, hechos y situaciones que nos interpelan o nos desafían, para indicar luego la respuesta adecuada en términos de criterios y líneas de acción pastoral.

Hay que advertir que este trabajo se inscribe en la línea del Documento de Aparecida y continúa el análisis hecho por la Conferencia Episcopal de Colombia, especialmente en el transcurso de los últimos años.

Son varias las razones que obran en el propósito de continuar esta práctica del análisis pastoral de la realidad: la situación de cambio que experimentan el país y el mundo, el fenómeno de la globalización, el 4 La Iglesia en Colombia-Una comunidad que camina en la esperanza pluralismo cultural y religioso, los nuevos modelos sociales y culturales, los grandes desafíos que enfrenta la Iglesia en el cumplimiento de su misión evangelizadora.

Este ejercicio nos enseña a “mirar la realidad con más humildad, sabiendo que ella es más grande y compleja que las simplificaciones con que solíamos verla en un pasado no demasiado lejano y que, en muchos casos, introdujeron conflictos en la sociedad, dejando heridas que aún no logran cicatrizar” (Aparecida, n. 36).

Como discípulos y misioneros de Jesucristo, hemos sido llamados a ser luz del mundo y sal de la tierra, a luchar por el advenimiento de un mundo mejor, y a mantener viva la esperanza de que entre todos podamos ayudar a construir la Civilización del amor.