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Presentación
La Sección de Promoción Social, anima, acompaña y posibilita acciones solidarias en las Jurisdicciones Eclesiásticas, para propiciar el desarrollo integral de las comunidades, su organización y autogestión, a la luz de la Palabra de Dios y de la Doctrina Social de la Iglesia.
Paralelamente con sus actividades cotidianas, la Sección ha venido impulsando una reflexión sistemática sobre el valor y sentido de la promoción social y el desarrollo, en la perspectiva cristiana de la Pastoral Social, contrastando las diferentes posturas sobre cómo se define el desarrollo en el mundo postmoderno, y valorando la comprensión cristiana del mismo, con la centralidad en la persona humana; la concepción de la Iglesia valora un desarrollo en perspectiva humana e integral, esto es, social, cultural, económico, político, ambiental, y espiritual. Desde la Doctrina Social de la Iglesia la Sección ha precisado la necesidad de favorecer en su práctica, la plenitud del desarrollo humano, entendida como el paso de unas condiciones de vida menos humanas, a condiciones más humanas, asumiendo una praxis que supere lo meramente asistencial, para asumir la actividad caritativa en clave de unos valores espirituales superiores, como el amor, la amistad, la oración y la contemplación. (PP 20)
La promoción humana apropia el desarrollo social que anima la toma de conciencia de las personas, grupos o comunidades en situación de marginación o impactadas por un desastre natural, a superar el momento de dificultad, a asumir los propios valores y capacidades, a la superación del individualismo y a la apropiación de una percepción crítica de la situación en que se encuentra, para lograr hacer de las personas protagonistas en las transformaciones políticas, económicas, sociales y culturales; igualmente las prepara para la convivencia, fomentando la comunicación cristiana de bienes, consolidando de modo eficaz la comunión y la participación. El concepto de desarrollo humano integral tiene en su praxis el consenso de servir al Pueblo de Dios con acciones concretas que valoren el desarrollo integral de la persona humana, donde la centralidad no esta solamente en la ayuda caritativa, sino que se acompaña del anuncio de la persona de Jesucristo.
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